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Archivo para Enero 2009
El gran acierto del domingo
26. Enero 2009 por Lalá Miolac.

Ayer por la mañana, y sin dejar que la lluvia pintase de gris, además del cielo, mis ganas, desafié la meteorología con un estupendo paraguas verde pistacho y me eché a la calle del brazo de mi compañero de piso. ¿Misión? Disfrutar de la cultura gratis que el Museo Reina Sofía pone a disposición de los ciudadanos en este día que según mis ideales debe trancurrir entre cines, sofás, tés, amigos o variadas exposiciones.
La primera exposición de la que disfrutamos fue la de Zoe Leonard, una fotógrafa neoyorquina que muestra a través del objetivo de su cámara los contrastes del mundo, los escaparates, la industrialización, la civilización; contraposiciones que se oponen al mismo tiempo que se enlazan. Lo cierto es que la parte que personalmente me resultó más interesante de la exposición fue la última de las tres salas (digamos que de las dos anteriores habría prescindido sin problemas…) En ella, la artista presenta grupos de fotografías que responden a un tema: kioscos de Coca-Cola en el mundo, tiendas de productos de limpieza, o fachadas de tiendas erosionadas por el hombre y por el tiempo, pero que sin embargo no han perdido sus rasgos, aún bajo los anuncios de coloridos cegadores.

Pero mi gran acierto del domingo fue sin duda Alberto García - Alix. Nunca había tenido el «placer» de acercarme a sus fotos y quedé atrapada en las miradas de sus personaje. Fotos en blanco y negro que retratan el entorno del artista quien manifiesta que de no fotografiar su vida, no sabría que retratar. Series dedicadas a las motos, los presos, las estrellas del porno, los yonquis y los tatuajes, imágenes que cobran gran sentido teniendo en cuenta sus títulos. Ventanas a un mundo oscuro donde los muebles de las habitaciones hablan tanto como las miradas de los sujetos, sus sexos expuestos en primer plano sin pudor, jeringuillas sobre brazos repletos de tatuajes, experiencias de vida.
No les cuento la exposición, vayan a verla porque merece la pena… Sólo un apunte: no puedo quitarme de la cabeza una de las instantáneas en la que se observa a un hombre quemando la heroína antes de inyectársela; poético, impactante, desgarrador el título que no podía ser otro que el de «apostando a no ganar nunca». En la apertura de este post el mismo García - Alix, para que vayan abriendo boca.
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10 pecados capitales del 2008
21. Enero 2009 por Lalá Miolac.
Dice el dicho, valga la redundancia, que de los errores se aprende. Muestra la experiencia que el ser humano es probablemente uno de los seres vivos a los que más les cuesta, no digamos aprender, sino meramente identificar los propios errores. Y llega el momento de la vergüenza, porque hoy Médicos Sin Fronteras ha publicado el informe sobre las 10 crisis humanitarias más ignoradas del 2008. Y nosotros preocupados porque este año el incremento del IPC apenas representará un uno y pico por ciento de subida en el salario.
Mucho se habla en las escrituras del pecado de la lujuria, poco hicieron los «vaticanistas» por evitar una de las mayores catástrofes humanitarias relacionadas con sus impertativos, en su eterna condena a los métodos anticonceptivos. Médicos Sin Fronteras alerta sobre la imperante necesidad de una mayor inversión en la lucha contra la coinfección VIH y la tuberculosis, hoy en día una de las principales causas de muerte entre las personas seropositivas.
Añado yo, de cosecha propia, mi punto rojo sobre la lujuria: la prostitución y trata. En 2002 (última fecha que he podido consultar y comprobar) algunos de los números registrados deberían haber hecho palidecer a más de un representante político de este mundo: 400.000 niños en la India, 100.000 en Filipinas, 300.000 en Thailandia, 100.000 en Taiwan, 325.000 en Estados Unidos, 500.000 en China, en Brasil los números se disparan aproximandose a los dos millones de niños. A finales del mismo año se estimó la cifra de prostitución de mujeres en el mundo en 40 millones estableciendo que aproximadamente cada año, medio millón de mujeres, niños y niñas entran en el mundo de la prostitución en Europa Occidental, tres cuartas partes no superan los 25 años.
Poderoso caballero Don Dinero que decía el poema, la avaricia nos ha llevado a desencadenar peligrosos conflictos interminables. Somalia y la República Democrática del Congo (RDC) son los dos países destacados en el informe. Dos naciones que arrastran los conflictos de más larga duración, y quienes han experimentado en 2008 un grave recrudecimiento de la violencia.
En este marco la gula se presenta no como un pecado sino como una aberración del léxico, como paradoja existencial en zonas de desnutrición. Los programas internacionales para las ayudas alimentarias apenas resultan pinceladas en el compromiso contra la desnutrición aguda severa, causa indirecta de muerte de 5 millones de niños cada año. Escandaloso el hecho de que en Níger el propio gobierno obligó a Médicos Sin Fronteras a poner punto final a su programa nutricional infantil, desarrollado en la región de Maradi.
Incuantificable, la ira en el mundo. El odio se extiende sin fronteras, penetra y permeabiliza cada rincón de la Tierra. Etiopía, Irak, eterna Palestina, miles de lugares en los que la asistencia es más que necesaria, donde los ciudadanos se encuentran atrapados en salvajes enfrentamientos, ajustes de cuentas, limpiezas étnicas, abusos de poder. Lugares donde la precariedad de la asistencia sanitaria hace que miles de personas mueran de sarampión o varicela. Ira que genera más ira. El más potente de los pecados, el que nos persigue como celoso amante, el que se esconde en las paredes de Guantánamo, en los ríos de Sudáfrica y en la recarga de metralla en selvas colombianas.
Inconmensurable la envidia, económica se sobreentiende, que nos lleva a sobreexplotar las tierras, y más grave aún, a las personas. El filtro de la envidia difumina los contornos de la exclavitud, los legitima burdamente sobre sistemas económicos «donde hay cosas peores», donde los niños tienen caras de ancianos, manos destrozadas, vientres de 12, 15, 19 años que albergaron ya mil vidas hasta que no quedó un rinconcito para la propia. Despiadada esta envidia que ha hecho de Keynes el único Dios, y de Wall Street su único profeta.
Soberbia, de la que no nos cansamos, que nos devuelve siempre un brillante reflejo en el espejo, que se nos estampa en banderas llenas de estrellas, de las que robamos de cielos allende los mares, firmamentos en los que, en sustitución, pusimos estrellas en forma de bombas y aviones militares como peligrosas estelas tras las que pedir un deseo. Terrificante soberbia la que nos guía para decidir que sistema político, gobernante o idea es la justa, la que nos pone la toga de juez en juicios ajenos. Una cosa es derrocar tiranos y otra muy distinta ser uno, aunque el marketing haya hecho de ambas acciones una edición imposible del «encuentra las 7 diferencias». Amigos, nuestro gran sistema y sus ramificaciones han dado lugar a desplazamientos masivos de población civil, violencia, y necesidades médicas sin cubrir, a desnutrición, catástrofes ecológicas y un escandalosamente largo etcétera.
Sin embargo, el más grave de todos pareciera siempre el menos peligroso, el menos dañino, es la pereza. Esa que nos lleva a no leer, a no ver, a no discutir. Es el ir y venir de las crisis económicas, de las rebajas, de las fiestas navideñas, de los hijos de la princesa, de las brillantes vitrinas; son los informes, las páginas de periódicos que cambiamos por papel couchet y los libros que adoptaron forma de joystick; son la falta de viajes en los que relacionarnos, dejarnos tocar e integrarnos, que se cambiaron por resorts donde nada falta, y menos unos margaritas. Señores, es el habernos habituado a caminar mirando sin ver y oyendo sin escuchar.
Me confieso (con ustedes, porque en otras cosas no creo) y les propongo un ejercicio. El domingo, tranquilos y periódico en mano, elijan una noticia al azar de esa otra parte del mundo, de los que «no están desarrollados» (una sonrisa irónica me ha hecho pensar en la «soberbia lingüística»…) y una vez leída escriban tres preguntas, tres cosas que REALMENTE hayan suscitado una pregunta, el interés por una información oculta. Comienza la labor de detectives, olvidemos un poco la de jueces y comentaristas de medio pelo.
Ilustración: Magosnava
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Espacio para el diálogo
20. Enero 2009 por Lalá Miolac.

Abro el correo esta mañana y me encuentro un email de mi amiga Nagore, ¿el asunto? el establecimiento de la fecha de desalojo del conocido Patio Maravillas, en el barrio de Malasaña. El centro se presenta como punto de encuentro, de diálogo, lugar de debate y actividades de distinto caracter. Lo más alucinante de la historia, quizás sea el periplo legislativo que tristemente les ha llevado a la actual situación.
«El pasado jueves 15 de enero (un año, seis meses y quince días después de la apertura del Patio) recibimos la noticia de que el Juzgado nº48 de Plaza de Castilla le había puesto fecha al desalojo del inmueble: el jueves siguiente. El 22 de enero de 2009 a las 9 de la mañana» Como explica la redactora del mail (supongo que perteneciente a la organización del Patio), se trata de una órden bastante anómala ya que el pasado mes de junio el Patio ya había recibido una orden de desalojo cautelar decretada por el mismo juzgado.
Los representantes del centro elaboraron entonces un exhaustivo dossier en el que se detallaban las actividades, así como numerosas autoinculpaciones. El juez aceptó casi 60 autoinculpaciones y bloqueó el desalojo del mismo; pero con el paso del tiempo, sólo 5 de esas casi 60 personas autoinculpadas fueron llamadas a declarar, y en diciembre del pasado año se decretaba una nueva orden de desalojo.
El Patio, presenta entonces, un recurso a la orden exigiendo que el juez mantuviera el compromiso adquirido meses antes. «El jueves 15 recibimos la noticia del desalojo sin saber nada de nuestro recurso. Nos informamos en los juzgados y descubrimos que desde el día de la presentación del recurso nadie lo había tramitado (una falta muy grave por dejarnos en una situación de indefensión legal)». ¿Disculpen? Volvamos unas líneas más arriba ¿nadie lo había tramitado?. Líneas más abajo aumenta la gravedad del asunto, comentando que «tramitar el recurso» implica unicamente trasladarlo del registro en la planta 1 de los juzgados al despacho del juez, situado en la sexta planta. Para colmo de colmos, cuando los responsables se personifican en el juzgado para hacer presente la situación, no encuentran en las instalaciones ni al juez ni a su secretario.
«Por si esto no fuera suficiente» terminan de explicar en el mail «hace semanas que la gerencia de urbanismo de Madrid tiene presentada una solicitud de expropiación del edificio solicitada por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y Vecinas de Madrid (FRAVM), por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), por Médicos del Mundo, Ecologistas en acción, ACIBU, SODEPAZ y la Asociación de Vecinos y Vecinas del Barrio de Malasaña y Universidad, apoyados a su vez por una treintena de entidades sociales, políticas y culturales de la ciudad». Como colofón mencionar, que tan solo un día después de la fecha establecida para el desalojo, estaba prevista la celebración, en el Patio, del Foro Social Mundial (previsto para el fin de semana). El Patio ha convocado en defensa del desalojo y se realizará una manifestación el jueves 22 a las 8.30 de la mañana en la calle Acuerdo, número 8 (sede del Patio) y el sábado 31 en contra de la ocupación de Gaza.
Un hecho gravísimo ya que pretende cerrar uno de los espacios que mayor número de actividades de protesta ha realizado en nuestra ciudad, un foco de defensa de muchos colectivos minoritarios que encuentran en la vida diaria y las normas de nuestros políticos, limitaciones a la propia libertad y a los propios sueños y derechos. Una oportunidad, la del desalojo o al menos la de su previsto desalojo, para expresar nuestro inconformismo y unir hilos de voz (porque es que así se queda uno tras leer estas cosas) en contra de quien busca silencio en la incapacidad de la autocrítica.
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Cuando la realidad supera la ficción
19. Enero 2009 por Lalá Miolac.

Hace un par de semanas fui al cine a ver «Il divo», un poco por curiosidad, un poco escéptica. La realidad me parece un entramado dificilmente explicable, y pocas veces los directores consiguen atraparme en temas de política cinematográfica. Es decir, en lo que a política se refiere quizás soy más dada a ver documentales que películas «historico-políticas» Creo que en la personalización de la imagen de un personaje histórico, la interpretación que se hace de la parte humana del sujeto termina por empañar el papel jugado a nivel político. Lo subjetivo de la personalidad termina por complicarme el análisis de lo que la figura política ha representado.
Esto no excluye que resulte interesante o esclarecedor conocer la personalidad de los personajes, que no sea llamativo conocer sus pasiones y sus debilidades. Simplemente no me suelo fiar excesivamente del perfil que se da de los personajes, acudiendo en múltiples ocasiones a los libros de historia para terminar de realizar el encuadre de la persona.
«Il Divo» de Sorrentino, es sin embargo, un excelente trabajo que pone en crisis desde la primera hasta la última de mis palabras. En su película, Andreotti no puede desvincularse de sus rasgos más personales, no puede dejar de decir a la cámara, con esa mirada perdida, a veces casi obscena, que es lo que es y que actúa como actúa, debido precisamente a esa personalidad construida para ser animal político, para moverse dentro de un marco que no acepta (o al menos eso cree él) determinados rasgos, principalmente relacionados con la honestidad.
Y es que, aunque en muchas situaciones nos pueda dar la sensación de que su ironía sin límite, sus frases de efecto, sean reflejo de una realidad basada sobre el juego y la competición, en realidad no son más que conseñas, que responden a palabras trabajadas a lo largo del tiempo para que, a fuerza de repetirlas, un día adopten un sentido.

Excepcional la interpretación de Servillo que acerca al espectador a un Giulio Andreotti, más Giulio que Andreotti, que mira con ojos centelleantes a un mujer que toda la vida camino a su lado, que se reúne y habla tranquilamente con Cossiga como dos compañeros de una residencia de la Tercera Edad imaginaria en la que sólo quedan ellos, en pequeños gestos y una mirada demasiado característica como para poder ser confundida.
La clave de la película, la semilla de la idea: brutal. Un monólogo en el que Andreotti pone el punto central. Se encuentra hablando de sí mismo cuando dice: «yo no soy un hombre con gran imaginación, así que tengo un archivo. Un archivo gigante. Cuando algún periodista quiere hablar sobre mí, le llevo al archivo. Y entonces, quien quería hablar, comienza a callar».
Se trata de la clave de la política italiana. La media de edad en la Cámara y el Senado es tan alta que pocos (por no decir ninguno) son los que no temen a un posible fantasma en el armario, pocos los que no se dieron a pactos, a sobornos, a chantajes… Pocos, por no decir ninguno. Es el reflejo de esa Italia política que demuestra que todo tiene un precio, que cada uno tiene un precio. Y sobre todo, que el más caro de todos, es el del silencio. Es una demostración de la información como poder, un reflejo de las consecuencias del poder y del propio envejecimiento, de los ideales y de la crudeza de la política.
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