- ¿Alguien dijo periodismo? (2)
- Cada uno por su nombre (4)
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- Salud, dinero y amor (1)
- Yo y mi mundo (16)
- 10. Junio 2009: Cuestión de cobardías y redes
- 8. Junio 2009: El doble filo de las elecciones
- 4. Junio 2009: Bucaneros solidarios y palabras de combate
- 3. Junio 2009: Gossip Politician
- 28. Mayo 2009: Libertad... de insulto
- 19. Mayo 2009: Quien entienda el párrafo que me lo explique...
- 19. Mayo 2009: Podría escribir los versos más tristes esta mañana
- 14. Mayo 2009: Cada cosa por su nombre, cada nombre por su ley
- 13. Mayo 2009: Efectos adversos de la crisis
- 6. Mayo 2009: Aparecer por encima del ser
Libertad… de insulto
Ser periodista no es fácil. Uno se equivoca, constantemente, y todos lo ven. Se tiende a pensar que los periodistas son profesionales que manipulan la información, tendenciosos, ocultistas, partidistas. No, ser periodista no es fácil. Escribir un texto aséptico, neutro, resulta imposible, pues aunque ya sea en las palabras que selecciono para expresarme, muestro la esencia de mi pensamiento. Pero es que yo tampoco creo que el periodista deba temer a su pensamiento, como el cirujano a un gérmen en su sala operatoria. La cuestión es que deben de existir tantos periodistas como opiniones y que esa pluralidad sea la que de la oportunidad al receptor de contrastar los distintos puntos de vista para, posteriormente, elaborar uno propio.
La vida no es blanco y negro, ni PSOE ni PP, ni ABC o El País, ni norte ni sur. Lo que fue tremendamente horrible ha terminado siendo una justificación histórica, y lo que fue tremendamente bueno ha terminado por constituir un ejemplo del que aprender, ¿qué fue del «pienso, luego existo» si el periodista se convierte en mero repetidor de la actualidad, sin darle un valor, sin situarlo en un contexto?
El señor Almodóvar se sube a la parra y acomete contra El País porque considera que las críticas a sus películas son sesgadas o injustas. Yo no he visto «Los abrazos rotos», y si no lo he hecho, no ha sido por las críticas de El País, sino de muchas personas que me han dicho que no valía absolutamente ni el billete del día del espectador. Pe & Pe la pareja más dorada del panorama cinematográfico español. Como si esto fuera garantía de calidad. Dice Almodovar, después matizando en su blog, que en Francia la crítica le trata mejor. El míster debería conocer bien el entramado de la industria cinematográfica, ya que lleva en ella una vida entera, y saber que casi todo (por no decir todo, que de vez en cuando la sorpresita off the record, sale a la luz) funciona made in departamento de marketing.
Que en Francia o en Estados Unidos, a ambos, los archiconocen por la promoción de sus películas (ojo, sin quitarle mérito a la calidad de algunas de sus producciones) y que al resto no les conocen porque quizás los presupuestos no dan para alfombra roja y trajes de hace 60 años. Hemos entrado en la dinámica del «creáte la fama, y échate a dormir» a un nivel tan, pero tan, absurdo que ahora ya no se podrá decir nada de nadie antes de consultar su lista de premios. Quizás debería el manchego sentarse en una silla y pensar qué es lo que ha hecho en sus últimas producciones, entender que Penélope Cruz (para mí, actrices más pésimas hay pocas) no es siempre garantía de halago, aunque lo pueda ser de taquilla y que la manipulación la hace él al pretender acallar a quien es disidente del Almodovar starsystem.
El Comité de redacción del diario ha emitido un comunicado en defensa de sus colegas periodistas. Un comentario a pie de página anima al director diciendo que los periodistas no nos criticamos entre nosotros. Se equivoca, yo critico a quien da una información falsa, a quien esconde hechos, a quien se somete a la información del patrón de turno, critico la mentira y la poca ética periodistica. Pero no a quien, realizando su labor como crítico (y no perdamos de vista el significado de esta especialidad periodística) manifiesta su opinión. Cierro con una citación al comunicado, para mí la esencia: «Su deber es seguir intentando ofrecernos no sólo buenas películas, sino obras maestras como las que se cuentan en su filmografía. El nuestro ofrecer a nuestros lectores la opinión que éstas nos merecen, le guste o no al director».
