Archivo de la Yo y mi mundo categoría

Pensamiento matutino

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¿Se acuerdan cuando les mencionaba el otro día la famosa escena de «El truco del manco», en la que Zannou nos presenta las dificultades del protagonista de su película para entrar en la bañera? Ayer me encontraba buscando información sobre ciudades-escenarios de películas para una ruta que tengo que redactar en el trabajo. Como la película mencionada fue rodada en Barcelona, buscaba información, cuando caí en la página de una asociación de discapacitados que destacaba precisamente la misma escena.

En la página se decía que esa escena debería ser visionada por todas aquellas personas que luchan día a día contra las barreras arquitectónicas, por todas aquellas que comisionan y desarrollan las obras públicas. Yo añado, en fín, que debería ser visionada por todos. La sociedad al completo debería empatizar con esos 2 o 3 minutos de verdadera frustración, de dificultad. Sólo en esa empatía, podremos hacernos conscientes de lo que significan los bolardos, las escaleras y los bordillos para las personas discapacitadas.

Estoy cansada de ver ese video hiper propagandístico que te ponen una y otra vez en la tele del metro y que viene a decir que los transportes de Madrid son tremendamente accesibles con todas sus rampas, mensajes en braile y plataformas para elevar las sillas del ruedas. Hace pocos meses viví la verguenza ajena de observar como el conductor de un autobus se negaba a poner la rampa para que un chaval en silla de ruedas pudiera entrar en el medio de transporte, con la vaguísima, desgraciada excusa de que «se perdía mucho tiempo» Lo más indigno de la situación, lo más triste es que ninguno de los apiñados viajeros dijo absolutamente nada cuando yo le espeté al conductor que no era cuestión de tiempo, sino de obligación, no ya moral (que asumo se ha ido desvaneciendo entre reality shows, pechos desnudos y videos del youtube) sino social. Esa, me niego a aceptar que la hayamos perdido, me niego a pensar que nos resignemos a haberla perdido.

Esta mañana, aún con los ojos medio cerrados por el sueño, caminaba por Bravo Murillo. Les debo decir que ya resulta dificil de transitar para cualquier peatón, las obras ocupan toda la acera y se han dejado unos pequeños pasillos por los que no pueden siquiera caminar dos personas en sentidos opuestos. A medio camino hacia el metro me he percatado de que había un tramo en el que un sentido de marcha se turnaba con el opuesto para caminar; al lado de una valla había un hombre parado. Al acercarme he visto que era ciego y obviamente con el trajín de la gente obnubilada por llegar a sus cómodos puestos de trabajos grises en los que pensar a la crisis y la productividad que ahora apremian como cocos en el armario, no podía atravesar la zona de guerra. Le he ayudado a cruzar, pero este no es el punto. Señores, el punto son todos los que no le han ayudado.

La verguenza es para quien gobierna la Comunidad de Madrid y hace las obras con la pancarta de la accesibilidad a las espaldas para luego poner no barreras, sino insondables muros gigantes, en las calles, pero también en las mentes. Es la obra a estrenar que queda tan bien en las fotos de pre campaña y que a mí me hacen hervir la sangre. Son los rubios cabellos de la presidenta bajo un casco de obra, en un desapacho lleno de restos podridos, de corrupciones y corruptelas, son la falta de identificación de las personas y su carencia absoluta no de compasión sino de empatía. No tener un pariente en silla de ruedas, ciego, sordo o mudo, entre mil millones de discapacidades, no nos da el derecho a ser unos egoistas, no nos da derecho a renunciar a nuestra responsabilidad social.

Fotografía: David Sirvent

A las puertas del cielo

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Eluana se encuentra tumbada en una Clínica de Udine, en una clínica que, como si de una broma satírica se tratase, se llama La Quiete que en castellano significa la Calma. Todo menos calma es lo que se ha generado en torno a su caso. En uno o dos días, los doctores irán reduciendo la alimentación e hidratación artificial que hasta hoy la han mantenido con vida desde hace 17 años. Hasta que su cuerpo se aleje de las constantes vitales, hasta que los piquitos del monitor le den a Eluana un descanso linear, pasarán aproximadamente tres semanas. Tres semanas en las que los médicos le suministrarán calmantes para que se despida lentamente de este mundo sin sufrir, como si de pastillas se tratase, como si la hipocresía y el egoismo tuvieran sus correspondientes píldoras de colores, para anestesiarnos a todos ante la falta de solidaridad de algunos.

Los verdugos de túnicas púrpuras se revuelven dentro de sus sotanas, se retuercen las manos, se dan vueltas a la ingente cantidad de anillos y pedruscos que les cubren los dedos; no saben como expresar su ira, como dar rienda suelta a una «ira de Dios» que jamás aceptará que un ser tan imperfecto, tan animal como el humano pueda cuestionar el principio Divino. ¿Tomar una decisión que no sólo la cuestiona sino además deslegitimiza la norma absoluta? Impensable.

Un cardenal mexicano ha declarado que la sentencia del Tribunal Supremo que hará posible la muerte de Eluana, «es un abominable asesinato». Me gustaría a mí preguntarle al susodicho señor que opinión le merece Hitler, a quien el Vaticano no condenó cuando comenzó a explayar sus teorías acerca de la superioridad de la raza aria; de Franco, a quien dio su inestimable apoyo para el lavado de cara que nos haría entrar en la ONU y recibir el Plan Marshall… me gustaría a mí, señor cardenal, saber como piensa usted pedir disculpas, cuando dentro de muchos años, se le venga a pedir a la Iglesia responsabilidades sobre las millones de muertes que conlleva sus condena a los preservativos; sobre los genocidios, sobre las condenas al pensamiento y a la libertad.

Fini, presidente de la Cámara de Diputados, declara que tiene dudas sobre el caso y se pregunta donde está el límite entre un ser vivo y un vegetal. Eluana quedó en coma irreversible tras un accidente de coche cuando tenía 20 años, lo más probable, ya que estas cosas nunca son una ciencia exacta, es que no pudiera despertarse nunca. ¿Alguno de ustedes elegiría una vida así? Me resulta brutalmente paradójico que una persona triste que tiene una vida por delante llena de posibilidades pueda volar desde un puente o desde una ventana y sin embargo, una persona que se encuentra en una cama inmóvil, no pueda tomar una decisión sobre su propia vida; ¿nos da esto el derecho a condenarla a una eternidad estática?

Entiendo perfectamente que se trata de una decisión que se toma sin poder considerar la voluntad de Eluana pero pienso de otro modo. Momentaneamente me traslado a la terrible, devastante situación de las personas que la quieren, que la vieron nacer, jugar, crecer, amar, dar su primer paso, su primera palabra, su primera risa; me pongo en su lugar y no puedo siquiera imaginar lo que representa para un padre, una madre, un hermano, dejar ir a una persona que amamos. No sólo eso, renunciar a la esperanza de que ella volverá a abrir los ojos alguna vez, verla morir, sentir como exhala el último aliento. Señores, lo siento muchísimo, pero en una situación que duele sólo a imaginarla, no puedo más que ponerme del lado de los padres de Eluana, no puedo más que pensar que su decisión es la correcta y que son ellos los que deben tener el poder de tomarla.

Aún así, los padres no descartan que con el paso de las horas se puedan dar cambios, se puedan perfilar nuevos obstáculos en el horizonte. Yo sólo espero que no sea así y que podamos dejar de pensar obnubilados por el egoismo, por nuestro propio miedo a la muerte, a la pérdida de los seres queridos, y comencemos a dar espacio a la evolución. No me crean simplista, sé que el debate es mucho más amplio que el de este caso singular. Estamos de acuerdo. Pero este caso singular no es otra cosa que la prueba de que la eutanasia se debe llevar a debate, se debe cuestionar, estudiar y buscar el modo de hacerla real porque, lo siento mucho, pero a mí no me parece que una vida postrada en una cama, o sin hablar, o sin siquiera despertar, sea una vida.

Dice mi admirado Victor Hugo que «El egoísmo social es un comienzo de sepulcro», neguémonos a acudir a nuestro propio entierro, movámonos ante la institución arcaica, ancestral y rígida que representa hoy en día el Vaticano (que no la religión, sino su instrumentalización e institucionalización) y empecemos a pensar que quizás ese señor transparente que se encuentra en los cielos no tiene porque determinar a rajatabla los principios de la vida, y que si su bondad es tan infinita como eterna, sonreirá al encontrar a las puertas de su casa el bello rostro de Eluana, y como padre lleno de amor, no hará más que estrecharla entre sus brazosy perdonarla por todos sus pecados.

Imagen: MAH7

El gran acierto del domingo

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Ayer por la mañana, y sin dejar que la lluvia pintase de gris, además del cielo, mis ganas, desafié la meteorología con un estupendo paraguas verde pistacho y me eché a la calle del brazo de mi compañero de piso. ¿Misión? Disfrutar de la cultura gratis que el Museo Reina Sofía pone a disposición de los ciudadanos en este día que según mis ideales debe trancurrir entre cines, sofás, tés, amigos o variadas exposiciones.

La primera exposición de la que disfrutamos fue la de Zoe Leonard, una fotógrafa neoyorquina que muestra a través del objetivo de su cámara los contrastes del mundo, los escaparates, la industrialización, la civilización; contraposiciones que se oponen al mismo tiempo que se enlazan. Lo cierto es que la parte que personalmente me resultó más interesante de la exposición fue la última de las tres salas (digamos que de las dos anteriores habría prescindido sin problemas…) En ella, la artista presenta grupos de fotografías que responden a un tema: kioscos de Coca-Cola en el mundo, tiendas de productos de limpieza, o fachadas de tiendas erosionadas por el hombre y por el tiempo, pero que sin embargo no han perdido sus rasgos, aún bajo los anuncios de coloridos cegadores.

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Pero mi gran acierto del domingo fue sin duda Alberto García - Alix. Nunca había tenido el «placer» de acercarme a sus fotos y quedé atrapada en las miradas de sus personaje. Fotos en blanco y negro que retratan el entorno del artista quien manifiesta que de no fotografiar su vida, no sabría que retratar. Series dedicadas a las motos, los presos, las estrellas del porno, los yonquis y los tatuajes, imágenes que cobran gran sentido teniendo en cuenta sus títulos. Ventanas a un mundo oscuro donde los muebles de las habitaciones hablan tanto como las miradas de los sujetos, sus sexos expuestos en primer plano sin pudor, jeringuillas sobre brazos repletos de tatuajes, experiencias de vida.

No les cuento la exposición, vayan a verla porque merece la pena… Sólo un apunte: no puedo quitarme de la cabeza una de las instantáneas en la que se observa a un hombre quemando la heroína antes de inyectársela; poético, impactante, desgarrador el título que no podía ser otro que el de «apostando a no ganar nunca». En la apertura de este post el mismo García - Alix, para que vayan abriendo boca.

 

10 pecados capitales del 2008

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Dice el dicho, valga la redundancia, que de los errores se aprende. Muestra la experiencia que el ser humano es probablemente uno de los seres vivos a los que más les cuesta, no digamos aprender, sino meramente identificar los propios errores. Y llega el momento de la vergüenza, porque hoy Médicos Sin Fronteras ha publicado el informe sobre las 10 crisis humanitarias más ignoradas del 2008. Y nosotros preocupados porque este año el incremento del IPC apenas representará un uno y pico por ciento de subida en el salario.

Mucho se habla en las escrituras del pecado de la lujuria, poco hicieron los «vaticanistas» por evitar una de las mayores catástrofes humanitarias relacionadas con sus impertativos, en su eterna condena a los métodos anticonceptivos. Médicos Sin Fronteras alerta sobre la imperante necesidad de una mayor inversión en la lucha contra la coinfección VIH y la tuberculosis, hoy en día una de las principales causas de muerte entre las personas seropositivas.

Añado yo, de cosecha propia, mi punto rojo sobre la lujuria: la prostitución y trata. En 2002 (última fecha que he podido consultar y comprobar) algunos de los números registrados deberían haber hecho palidecer a más de un representante político de este mundo: 400.000 niños en la India, 100.000 en Filipinas, 300.000 en Thailandia, 100.000 en Taiwan, 325.000 en Estados Unidos, 500.000 en China, en Brasil los números se disparan aproximandose a los dos millones de niños. A finales del mismo año se estimó la cifra de prostitución de mujeres en el mundo en 40 millones estableciendo que aproximadamente cada año, medio millón de mujeres, niños y niñas entran en el mundo de la prostitución en Europa Occidental, tres cuartas partes no superan los 25 años.

Poderoso caballero Don Dinero que decía el poema, la avaricia nos ha llevado a desencadenar peligrosos conflictos interminables. Somalia y la República Democrática del Congo (RDC) son los dos países destacados en el informe. Dos naciones que arrastran los conflictos de más larga duración, y quienes han experimentado en 2008 un grave recrudecimiento de la violencia.

En este marco la gula se presenta no como un pecado sino como una aberración del léxico, como paradoja existencial en zonas de desnutrición. Los programas internacionales para las ayudas alimentarias apenas resultan pinceladas en el compromiso contra la desnutrición aguda severa, causa indirecta de muerte de 5 millones de niños cada año. Escandaloso el hecho de que en Níger el propio gobierno obligó a Médicos Sin Fronteras a poner punto final a su programa nutricional infantil, desarrollado en la región de Maradi.

Incuantificable, la ira en el mundo. El odio se extiende sin fronteras, penetra y permeabiliza cada rincón de la Tierra. Etiopía, Irak, eterna Palestina, miles de lugares en los que la asistencia es más que necesaria, donde los ciudadanos se encuentran atrapados en salvajes enfrentamientos, ajustes de cuentas, limpiezas étnicas, abusos de poder. Lugares donde la precariedad de la asistencia sanitaria hace que miles de personas mueran de sarampión o varicela. Ira que genera más ira. El más potente de los pecados, el que nos persigue como celoso amante, el que se esconde en las paredes de Guantánamo, en los ríos de Sudáfrica y en la recarga de metralla en selvas colombianas.

Inconmensurable la envidia, económica se sobreentiende, que nos lleva a sobreexplotar las tierras, y más grave aún, a las personas. El filtro de la envidia difumina los contornos de la exclavitud, los legitima burdamente sobre sistemas económicos «donde hay cosas peores», donde los niños tienen caras de ancianos, manos destrozadas, vientres de 12, 15, 19 años que albergaron ya mil vidas hasta que no quedó un rinconcito para la propia. Despiadada esta envidia que ha hecho de Keynes el único Dios, y de Wall Street su único profeta.

Soberbia, de la que no nos cansamos, que nos devuelve siempre un brillante reflejo en el espejo, que se nos estampa en banderas llenas de estrellas, de las que robamos de cielos allende los mares, firmamentos en los que, en sustitución, pusimos estrellas en forma de bombas y aviones militares como peligrosas estelas tras las que pedir un deseo. Terrificante soberbia la que nos guía para decidir que sistema político, gobernante o idea es la justa, la que nos pone la toga de juez en juicios ajenos. Una cosa es derrocar tiranos y otra muy distinta ser uno, aunque el marketing haya hecho de ambas acciones una edición imposible del «encuentra las 7 diferencias». Amigos, nuestro gran sistema y sus ramificaciones han dado lugar a desplazamientos masivos de población civil, violencia, y necesidades médicas sin cubrir, a desnutrición, catástrofes ecológicas y un escandalosamente largo etcétera.

Sin embargo, el más grave de todos pareciera siempre el menos peligroso, el menos dañino, es la pereza. Esa que nos lleva a no leer, a no ver, a no discutir. Es el ir y venir de las crisis económicas, de las rebajas, de las fiestas navideñas, de los hijos de la princesa, de las brillantes vitrinas; son los informes, las páginas de periódicos que cambiamos por papel couchet y los libros que adoptaron forma de joystick; son la falta de viajes en los que relacionarnos, dejarnos tocar e integrarnos, que se cambiaron por resorts donde nada falta, y menos unos margaritas. Señores, es el habernos habituado a caminar mirando sin ver y oyendo sin escuchar.

Me confieso (con ustedes, porque en otras cosas no creo) y les propongo un ejercicio. El domingo, tranquilos y periódico en mano, elijan una noticia al azar de esa otra parte del mundo, de los que «no están desarrollados» (una sonrisa irónica me ha hecho pensar en la «soberbia lingüística»…) y una vez leída escriban tres preguntas, tres cosas que REALMENTE hayan suscitado una pregunta, el interés por una información oculta. Comienza la labor de detectives, olvidemos un poco la de jueces y comentaristas de medio pelo.

Ilustración: Magosnava

Espacio para el diálogo

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Abro el correo esta mañana y me encuentro un email de mi amiga Nagore, ¿el asunto? el establecimiento de la fecha de desalojo del conocido Patio Maravillas, en el barrio de Malasaña. El centro se presenta como punto de encuentro, de diálogo, lugar de debate y actividades de distinto caracter.  Lo más alucinante de la historia, quizás sea el periplo legislativo que tristemente les ha llevado a la actual situación.

«El pasado jueves 15 de enero (un año, seis meses y quince días después de la apertura del Patio) recibimos la noticia de que el Juzgado nº48 de Plaza de Castilla le había puesto fecha al desalojo del inmueble: el jueves siguiente. El 22 de enero de 2009 a las 9 de la mañana» Como explica la redactora del mail (supongo que perteneciente a la organización del Patio), se trata de una órden bastante anómala ya que el pasado mes de junio el Patio ya había recibido una orden de desalojo cautelar decretada por el mismo juzgado.

Los representantes del centro elaboraron entonces un exhaustivo dossier en el que se detallaban las actividades, así como numerosas autoinculpaciones. El juez aceptó casi 60 autoinculpaciones y bloqueó el desalojo del mismo; pero con el paso del tiempo, sólo 5 de esas casi 60 personas autoinculpadas fueron llamadas a declarar, y en diciembre del pasado año se decretaba una nueva  orden de desalojo.

El Patio, presenta entonces, un recurso a la orden exigiendo que el juez mantuviera el compromiso adquirido meses antes. «El jueves 15 recibimos la noticia del desalojo sin saber nada de nuestro recurso. Nos informamos en los juzgados y descubrimos que desde el día de la presentación del recurso nadie lo había tramitado (una falta muy grave por dejarnos en una situación de indefensión legal)». ¿Disculpen? Volvamos unas líneas más arriba ¿nadie lo había tramitado?. Líneas más abajo aumenta la gravedad del asunto, comentando que «tramitar el recurso» implica unicamente trasladarlo del registro en la planta 1 de los juzgados al despacho del juez, situado en la sexta planta. Para colmo de colmos, cuando los responsables se personifican en el juzgado para hacer presente la situación, no encuentran en las instalaciones ni al juez ni a su secretario.

«Por si esto no fuera suficiente» terminan de explicar en el mail «hace semanas que la gerencia de urbanismo de Madrid tiene presentada una solicitud de expropiación del edificio solicitada por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y Vecinas de Madrid (FRAVM), por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), por Médicos del Mundo, Ecologistas en acción, ACIBU, SODEPAZ y la Asociación de Vecinos y Vecinas del Barrio de Malasaña y Universidad, apoyados a su vez por una treintena de entidades sociales, políticas y culturales de la ciudad». Como colofón mencionar, que tan solo un día después de la fecha establecida para el desalojo, estaba prevista la celebración, en el Patio, del Foro Social Mundial (previsto para el fin de semana). El Patio ha convocado en defensa del desalojo y se realizará una manifestación el jueves 22 a las 8.30 de la mañana en la calle Acuerdo, número 8 (sede del Patio) y el sábado 31 en contra de la ocupación de Gaza.

Un hecho gravísimo ya que pretende cerrar uno de los espacios que mayor número de actividades de protesta ha realizado en nuestra ciudad, un foco de defensa de muchos colectivos minoritarios que encuentran en la vida diaria y las normas de nuestros políticos, limitaciones a la propia libertad y a los propios sueños y derechos. Una oportunidad, la del desalojo o al menos la de su previsto desalojo, para expresar nuestro inconformismo y unir hilos de voz (porque es que así se queda uno tras leer estas cosas) en contra de quien busca silencio en la incapacidad de la autocrítica.